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MARÍA DEL CARMEN BONILLO SEGURA

ARTESANA POLIFACÉTICA

En búsqueda activa de empleo

En los primeros 10 años de mi trabajo en el mundo laboral, desempeñé las funciones para las que me había preparado: de farmacéutica tanto adjunta como sustituta. En esos años aprendí el trato con el público; sobre todo personas de edad que necesitan ser escuchadas. En ese momento supe que tengo don de gentes y que mi empatía y mi actitud de escucha hacia los demás son unas de las características que me definen personal y profesionalmente. También aprendí a tener la responsabilidad que de mi profesión se espera y a resolver las dificultades que, innegablemente, se van presentando en el camino, incluso en acciones no efectuadas por mí;  así como a estar dispuesta a irme de mi ciudad natal  en busca de trabajo y que en las situaciones que no dependan directamente de nosotros, es muy importante saber mantener la calma y el control.

Tras un punto de inflexión que cambió y marcó mi vida para siempre y del cual fui consciente de mi fortaleza, mi tesón y perseverancia para seguir estudiando y aprendiendo aún en circunstancias adversas y de ser capaz de incorporarme de nuevo al mercado laboral porque la vida, después de todo continúa, tomé un rumbo totalmente distinto, trabajando durante 4 años en una empresa ejerciendo las funciones de auxiliar administrativo. Allí aprendí conocimientos y pude desarrollar mis habilidades y destrezas en el trato con el cliente y a afrontar los retos profesionales que me han sido propuestos.

Esto me ha conducido a ser la persona que soy: altamente responsable, efectiva, eficiente, resolutiva, dinámica y asertiva.

Mi capacidad de aprendizaje me lleva a estar dispuesta a formarme continuamente. Pero ahora mi objetivo profesional va más encaminado a lo que es verdaderamente mi pasión que es la artesanía, de todo tipo. Soy de las personas que creen que hay que ser fieles a uno mismo y a las propias convicciones, por lo que no importa tanto el tema pecuniario, si no aquello que nos aporta felicidad. Esto me define en tener capacidad de superación y adaptación, de no venirme abajo y de seguir adelante siempre. Pues así soy yo, una mujer que no se rinde.

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